La historia continúa, porque una casa no es sin quién la habita, y quién la habita, es en sí mismo, una casa.
En el jardín hay un árbol, un pino colombiano (muy patriota) que bota unas semillitas cada tanto, y los murciélagos hacen filas en el aire para comerlas. Pero como todo en la vida, si hay que comer, hay que cagar, y parece que ellos saben de esas cosas más que yo, vuelan raso para cagar las paredes de toda la casa, sobretodo las más visibles, y es hasta linda su caca, llena de semillitas que después se hacen maticas pegadas de la pared o del techo. Pero, color caca no combina con azul bebé, de ahí, después de un largo y arduo trabajo de convencimiento a mi papá, la casa se pinta de N a r a n j a , donde la caca se confunda y adorne. Casi como una casa que se pinta sola.
En el jardín hay un árbol, un pino colombiano (muy patriota) que bota unas semillitas cada tanto, y los murciélagos hacen filas en el aire para comerlas. Pero como todo en la vida, si hay que comer, hay que cagar, y parece que ellos saben de esas cosas más que yo, vuelan raso para cagar las paredes de toda la casa, sobretodo las más visibles, y es hasta linda su caca, llena de semillitas que después se hacen maticas pegadas de la pared o del techo. Pero, color caca no combina con azul bebé, de ahí, después de un largo y arduo trabajo de convencimiento a mi papá, la casa se pinta de N a r a n j a , donde la caca se confunda y adorne. Casi como una casa que se pinta sola.
