viernes, 30 de agosto de 2013





Después de casi dos años, la casa naranja se abre de nuevo, aprovechando los cambios que se le han realizado al espacio, esta vez adaptándose a una idea nueva y fresca, una residencia artística, para Manizales y el eje cafetero. Empezando poco a poco, con cupos limitados y horarios cortos, la casa naranja propone un intercambio de saberes en un espacio diferente.
Las "pijamadas creativas" serán la base para comenzar con este proyecto, noches de dibujo y talleres contemporáneos y experimentales con artistas de la misma ciudad.

lunes, 12 de agosto de 2013

9 de Noviembre de 2011.


La casa naranja es mi casa, yo la abro, como si se me rajara el cuerpo desde la garganta hasta el vientre, un acto casi performático en el que cualquier persona puede entonces intervenirme las entrañas. Siempre me habían dicho que mi casa estaba llena de objetos extraños, y quien no sueña con desbaratarlos y volverlos a armar, aquí se puede, sin dañar nada, experimentar desde sí mismo, fluir.
“Bien pueda entre y toque, si lo daña lo paga”


-"Habían rincones con olor a anarquía".

La casa naranja se convierte durante diez días en un lugar que cualquiera puede habitar, sin portafolios o curaduría alguna, las obras se exponen dentro y fuera de la casa cuestionando al espectador durante una noche. Los expositores, artistas algunos pero en su mayoría con obras empíricas, son los encargados de escoger un lugar de la casa donde crear su obra. Al momento de querer participar, se pretende que los interesados respeten el lugar siendo una casa habitada, pero sin limitarlos de ninguna manera e intentando todos quedar satisfechos con el resultado.
En cada una de las obras se percibe un aire de rebeldía, una libertad que no hubiera podido fluir de manera tan natural en ningún otro lugar.


Artistas invitados




Camila Sánchez "Ratas en mis sueños"
Lapicero sobre tela
Cali-Colombia

Faber Franco
Fotografía
Manizales-Colombia

Germán Salazar
Acrílico sobre tela
Manizales-Colombia



Otros artistas
José Darley Bedoya
Jorge Giraldo
Yised Hernández
Juan cruz
Diana Ramírez
Luisa Velásquez
Cristian Aristizábal
Juan Camilo Loaiza
Katherine López
Daniel Montes
Laura Andrea Lizarazo
Manuela Jaramillo
Katherine Valencia
Eliana Zuluaga “Frases” 


Agradecimientos
Zona de encuentro, bellas artes


Albeiro tijeras
"Cerdo carnicero de sí mismo"




viernes, 5 de abril de 2013

La casa no siempre fue naranja. Una vez un azul clarito, como azul de bebé, la partía por la mitad. Yo recuerdo, esta casa como un pastel de cumpleaños de esos de vitrina de las pastelerías del centro, con una crema espesa que no provoca untarse en la nariz. El jardín era de ella, ella me enseñaba a cuidar las flores y yo hacía lo que podía, habían miles de materas con cactus y "cebollas" que daban "hijitos" y todos los que venían se querían llevar más de uno. La casa con ella era diferente, no recuerdo si más alegre, pero era solo una casa, aunque a veces parecía una repostería, porque ella tenía sus semanas completas en que hacía rosquillas, panes, galletas, arequipe, merengón, postres de galletas y lulo, siempre había tanto para probar, y los dolores de estómago eran insoportablemente deliciosos.


La historia continúa, porque una casa no es sin quién la habita, y quién la habita, es en sí mismo, una casa.
En el jardín hay un árbol, un pino colombiano (muy patriota) que bota unas semillitas cada tanto, y los murciélagos hacen filas en el aire para comerlas. Pero como todo en la vida, si hay que comer, hay que cagar, y parece que ellos saben de esas cosas más que yo, vuelan raso para cagar las paredes de toda la casa, sobretodo las más visibles, y es hasta linda su caca, llena de semillitas que después se hacen maticas pegadas de la pared o del techo. Pero, color caca no combina con azul bebé, de ahí, después de un largo y arduo trabajo de convencimiento a mi papá, la casa se pinta de N a r a n j a , donde la caca se confunda y adorne. Casi como una casa que se pinta sola.